La prioridad de Luis Arráez está en octubre

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A veintiún fechas para que baje el telón de la campaña 2026 de las Grandes Ligas, en medio de intensa serie de cuatro juegos que concluye hoy en el Citizens Bank Park, entre Bravos y Filis, en la que se juegan el título divisional, la prioridad de Luis Arráez y sus compañeros de Filadefia, está en avanzar a la postemporada, preferiblemente con el mejor registro para evadir la fase del comodín.


Luego vienen otras tres importantísimas opciones para el eficiente toletero: rendir al máximo para asegurar de una vez el pacto multianual que le ha sido esquivo en los últimos años, pese a su condición de bateador élite, el que más hits ha conectado en la máxima expresión del beisbol profesional del mundo en las últimas cinco temporadas, ganar el cuarto título de campeón bate de su carrera con cuatro equipos distintos, algo inédito en la historia de las ligas mayores después del .316 en la Liga Americana con Minnesota en 2022, y en la Liga Nacional, con los Marlins (.354 en 2023), y en 2024, dividido entre Miami y San Diego, con average de .314, y finalizar al frente del departamento de hits por tercera vez en su trayectoria de bigleaguer.


Por curiosa hazaña

Desde hace más de cien años que un bateador de la Liga Nacional no ha conquistado tres lideratos de imparables consecutivos. El último que lo logró fue Rogers “Rajah” Hornsby, con los Cardenales de San Luis: 1920 (250), 1921 (235) y 1922 (218). Y un poco antes solo aparece registrado Ginger Beaumont, de los Piratas de Pittsburgh: 1902 (193),1903 (209) y 1904 (185).


El récord de la Liga Americana es de diez campañas consecutivas, en poder del japonés Ichiro Suzuki, con 10 temporadas (2001-10) y el venezolano José Altuve es el último que encabezó ese rubro por cuatro años seguidos, entre 2014 y 2017, como aparece en la tabla que ilustra este reportaje.

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