La Comisión Europea (CE) planteó este martes acordar límites a las ayudas y al acceso al mercado comunitario de productos agrícolas sensibles provenientes de Ucrania con el fin de que su futura adhesión no perjudique a los agricultores de la Unión Europea (UE).
La comunicación, no vinculante, forma parte del paquete de revisiones de políticas de ampliación publicado por la CE, en el que se analiza qué debe adaptar la UE para acoger a nuevos miembros.
El análisis concluye que el tamaño, la estructura y la elevada productividad del campo ucraniano justifican «estudiar acuerdos específicos que limiten de forma significativa las ayudas y el acceso al mercado de los productos sensibles», entre ellos el grano y el trigo, según fuentes comunitarias.
«La adhesión de Ucrania no debe tener un efecto negativo en los agricultores de la UE», sentenció la comisaria de Ampliación, Marta Kos, en rueda de prensa.
Al entrar en la UE, Ucrania podría vender sus productos agrícolas en todo el mercado único sin las limitaciones que hoy se aplican a los países de fuera, y sus agricultores también pasarían a optar a las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC), que se pagan con el presupuesto de la UE.
No obstante, tratar a su agricultura como a cualquier otro sector con problemas de productividad «mezclaría dos situaciones objetivas muy distintas», explicó hoy un alto funcionario comunitario, y por eso no hay «una necesidad financiera» que justifique un apoyo a esa escala.
