La tropa de los Caribes de Anzoátegui ha encontrado una bujía fundamental en su ofensiva al arranque de la temporada 2026-2027 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP). Se trata de Robert Pérez Jr., quien viene de protagonizar una estelar jornada sabatina al despachar un par de cuadrangulares frente a los Leones del Caracas, anunciando con fuerza su consolidación definitiva en el circuito criollo.
Con estos batazos de vuelta entera, los primeros de la campaña, el jardinero estampa unos números iniciales sobresalientes que reflejan su impacto inmediato en la alineación oriental.
En sus primeros 7 encuentros disputados, Pérez Jr. registra un astronómico promedio ofensivo de .364, con 8 imparables en 22 turnos oficiales, incluyendo un doble y los dos estacazos de bulto que lo catapultaron hasta las 9 carreras impulsadas, consolidándose como un bateador sumamente oportuno para la causa aborigen.
El trabajo diario
Lejos de los reflectores, el guardabosques atribuye el buen momento al rigor de su preparación física y mental, así como a la paciencia selectiva en la caja de bateo.
“Siento que la preparación me ha dado buenos resultados y la confianza con la que trato de llevar el plato ha sido fundamental. Hubo pitcheos que estaban fuera de la zona y no hice swing; esperé el envío correcto y ahí estuvieron los buenos resultados”, explicó Pérez Jr.
Este enfoque selectivo es el reflejo de un pelotero que ha madurado su selección de pitcheos, buscando siempre hacer daño con conexiones de fuerza y extrabases, fieles a un estilo de juego dinámico y productivo.
Asimismo, Pérez Jr. reconoce el valor de contar con un cuerpo técnico de lujo en el dugout de Caribes, integrado por figuras de estirpe en la pelota rentada como René Reyes y Frank Díaz, sumado al respaldo constante y la asesoría técnica de su padre, el inmortal Robert Pérez.
