De Babe Ruth dijeron en su época de pelotero, que era “un bicho raro”, por cómo sacaba la pelota de los estadios por docenas, lo que nunca se había visto.
En sus 22 temporadas, 1914 a 1935, no solo despachó 714 jonrones, sino que bateó para 342 y puso en home 2.214 carreras.
Ahora, alrededor de un Siglo después, ¿qué decir de Shohei Ohtani?.
El japonés ya con 300 jonrones
Porque este nipón, nativo de Oshú, de 32 años y en su novena temporada de Grandes Ligas, ya ha acumulado 301 jonrones, con promedio de 282 y 726 carreras impulsadas. En 10 campañas más, podrá llegar también a los 714 batazos de cuatro esquinas.
Y todo lo logra contra la mejor época de la calidad del pitcheo en la historia, por lo que todo cuanto se hace hoy día bate en mano, tiene especial valor. Ohtani está en su noveno año de bigleaguer, los seis primeros con los Angelinos.
Deseaba estar con los Dodgers
Este japones soñaba con jugar para los Dodgers. Es un ganador y con los Angelinos no esperaba una campaña ganada. Llegó al equipo de Los Ángeles de la mano del mánager, Dave Roberts, compatriota suyo.
Roberts nació en Naha, Japón, hijo de un afroamericano y una japonesa. Es público y notorio que, además de Ohtani, ha ayudado a reforzar a los Dodgers con otros valiosos jugadores de su país.
Además de excelente bateador y fino lanzador, Shohei Ohtani es un pelotero precoz. Llegó a 300 jonrones en su juego 1,101. Es la quinta menor cantidad de encuentros en la historia para llegar a esa cifra. Los únicos jugadores con menos juegos de este tipo para alcanzar la marca han sido Hank Aaron y Aaron Judge (953), Ralph Kiner (1,086), Ryan Howard (1,091) y el puertorriqueño Juan “Igor” González (1,093). Pero ellos nunca lanzaron. Ohtani lo ha hecho en 114 juegos, incluyendo 95 en los cuales lanzó y bateó.
