Hace un mes, la tarde del 24 de junio, dos terremotos de 7,2 y 7,5 grados sacudieron el norte de Venezuela y dejaron a Caracas y La Guaira como los territorios más golpeados del país. Desde entonces, la presidenta Delcy Rodríguez ha encabezado una respuesta institucional que combinó la activación inmediata del Estado, la llegada de rescatistas y recursos económicos de casi 30 países y el arranque de un plan de reconstrucción que hoy exhibe un balance oficial de 5.398 muertos, más de 128 mil familias asistidas y las primeras viviendas entregadas a los damnificados.

Los dos movimientos telúricos golpearon la región centro-norte de Venezuela después de las 18:00, hora local, con especial intensidad en La Guaira y Caracas. Esa misma noche, las autoridades reportaron un primer balance de 164 fallecidos y cerca de mil heridos, cifra que subió a 188 muertos en las horas siguientes, mientras decenas de réplicas continuaban sacudiendo la zona. El estado La Guaira fue declarado zona de desastre natural apenas horas después de ocurridos los sismos, ante el colapso de edificaciones y la caída de los servicios básicos en varias diócesis y comunidades costeras.

Hoy la cifra asciende, según información divulgada por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, a través de su canal de Telegram, a 5.398 el número de fallecidos, luego de que las autoridades sumaran 52 nuevas muertes respecto al reporte previo. La cifra de heridos se mantuvo en 16.740 personas. El documento oficial detalla que 23.335 personas permanecen alojadas en 107 campamentos transitorios y que 128.324 familias han recibido algún tipo de asistencia desde el inicio de la emergencia. Los terremotos y sus 1.463 réplicas contabilizadas hasta la fecha dejaron 856 edificaciones afectadas y 190 colapsadas, con mayor daño en Caracas y La Guaira. Las tareas de rescate lograron sacar con vida a 6.462 personas atrapadas entre los escombros desde el inicio de la emergencia.
