Las aspiraciones de Colombia eran muy altas en el Mundial. Llegó con una base sólida, jugadores en buena edad para competir y un Luis Díaz que volaba en Bayern. Las cosas no salieron como pensaban, el golpe llegó en 8vos de final ante Suiza y comenzaron a aparecer los motivos de la eliminación. Entre todo el análisis, hay un dato contundente que explica a la perfección el causante de esta tempranera salida.
El equipo de Lorenzo ofreció un buen fútbol en todo el Mundial. De hecho, fue de las que mejor jugó en fase de grupos y se estimaba que podía llegar lejos en esta edición, con el afán de quebrar el techo de los cuartos de final.
Pese a que los resultados iban apareciendo y el invicto se extendía, también manteniendo el cero en 3 ocasiones, hubo una realidad difícil de ocultar que sin dudas afectó al equipo.
Y es que Colombia, aún con tanta jerarquía en ofensiva, hizo muchos menos goles de lo que su juego podía imaginar.
La estadística es contundente, letal. En 5 partidos, Colombia ejecutó un total de 94 remates. Solamente quedó detrás de Bélgica, que con 107 lidera este rubro.
Y es que Colombia, aún con tanta jerarquía en ofensiva, hizo muchos menos goles de lo que su juego podía imaginar.
La estadística es contundente, letal. En 5 partidos, Colombia ejecutó un total de 94 remates. Solamente quedó detrás de Bélgica, que con 107 lidera este rubro.
De esos 94, solamente 5 terminaron en gol. De esos 5, 3 fueron anotados en la fecha 1, contra Uzbekistán. Los otros dos fueron ante RD Congo y Ghana. Colombia no pudo marcarle a Portugal ni Suiza, los dos europeos con los que jugó. ¿Eso significa que no generó? Todo lo contrario.
Entre los 3 primeros juegos de fase de grupos, Colombia consiguió 59 remates. En dos partidos puntuales, contra los africanos y lusos, el equipo hizo figura a los arqueros rivales Mpasi y Costa.
En el medio, un sinfín de situaciones imposibles de creer, con goles prácticamente que parecían hechos y no llegaron a convertirse. Lo mismo ocurrió con Ghana y Suiza, dos equipos a los que Colombia les generó bastante.
Una jugada muy puntual marcó el destino de Colombia en el Mundial. Campaz, frente al gol, sin marca, mandó a las nubes un disparo que podía ser la clasificación en caso de acertar. Una imagen que reflejó a la perfección esto que se describe. Ante los suizos, en total, Colombia ejecutó 15 remates. Otra vez, una cifra muy alta para lo que se convirtió.

